martes, 16 de febrero de 2010

PENSAMIENTO DE DISEÑO (PARTE2)

Las empresas líderes ven hoy a la innovación como la principal fuente de ventaja competitiva y de diferenciación.

Muchas veces las personas empiezan a buscar soluciones desde las limitaciones. Parten de premisas como ‘Tengo este presupuesto’, ‘Tiene que estar en una semana’… Los resultados que se obtienen desde el pensamiento de diseño son más creativos y viables porque no hemos partido de las limitaciones. Aquí “todo vale”, hay que abrir la mente y es un proceso que se va mejorando continuamente.

“Design Thinking” es innovar en los modelos de negocio y pone el acento en los procesos por encima de los “productos” o resultados finales. Diseñar los contextos en que se desarrolla el trabajo individual o colectivo, y especialmente las interacciones sociales, es la mejor vía para lograr resultados positivos y construir organizaciones innovadoras (con capacidad para generar sorpresas) y resilientes (capaces de responder a las crisis).
Hoy constantemente se crean nuevas opciones, no solo sobre el producto, servicio o experiencia, sino sobre el negocio en si. Es decir, se buscan nuevas formas de entrar en el público, ¿un producto puede ser un servicio?, ¿un servicio puede ser una experiencia?
Llevar la innovación a los modelos de negocio demanda de una gran apertura mental y organizativa de modo que se produzcan intercambios entre disciplinas y culturas. Esto supone un salto paradigmático en la concepción de la empresa. Se debe tener una visión amplia, más allá de los productos y procesos, tener un grupo de trabajo competitivo en pos de la innovación, transmitir internamente la importancia de este concepto e integrar el conocimiento con la visión.
Pudimos ver a través de estas 2 entregas un pequeño paneo de los modelos de ver y ejecutar los negocios y empresas que tienen las organizaciones líderes en el mundo. Debemos pararnos del lado del consumidor, comprender sus necesidades y entender sus exigencias, poner sobre la mesa las ideas, desde las más alocadas a las más sencillas y ejecutar la más viable. Hoy el producto o servicio solo no basta. El consumidor busca experiencias.

¿Es posible innovar dentro de nuestro contexto diario y de nuestra economía? Si, es posible. Las ideas más sencillas muchas veces traen grandes resultados. ¡A pensar!

Dejanos tu comentario, tu opinión o tu experiencia personal.

miércoles, 3 de febrero de 2010

PENSAMIENTO DE DISEÑO (Parte 1)

Una nueva corriente en el mundo de los productos y servicios se está estableciendo en los países desarrollados y, las multinacionales comienzan a enviar nuevas instrucciones a sus puntos distribuidos alrededor del mundo. Esta nueva corriente se llama “Design thinking” o “Pensamiento de diseño”.

¿Pero de que se trata este nuevo concepto?

Muchas compañías encuentran que, para resolver sus temas, los procesos que hasta hoy utilizaban ya no son tan eficaces. La comunicación cambia, el mundo cambia, y por sobre todo, la gente cambia. Las respuestas del pasado ya no son efectivas y surge la necesidad de generar nuevas opciones incorporando una nueva visión.
El pensamiento de diseño trata de un proceso por el cual, la estrategia para desarrollar productos o servicios se basa en enfrentar los problemas de gestión y de desarrollo de negocio desde el mismo enfoque en el que un diseñador enfrenta y resuelve problemas de diseño, entendiendo diseño como el diseño creativo e innovador y no puramente estético y “loco”.
El espíritu del Design Thinking aplicado a modelos de negocios o estrategias empresariales es centrarse básicamente en las experiencias del usuario, para ello se conjuga un trabajo interdiscipliario y métodos para satisfacer las necesidades de la gente con lo que es tecnológicamente factible y una estrategia empresarial viable, de esta manera se logran resultados creativos, nuevas experiencias para los clientes y oportunidades de mercado.
Escuchar a las personas siempre servirá para inspirar un diseño grandioso, desarrollar un nuevo producto o modificar el que se posee. Un “Pensador de diseño” debe explorar un paisaje de innovación que tiene que ver con la gente, sus necesidades, la tecnología y los negocios, que pueda entender cómo y por qué las personas incorporan los productos a sus vidas.

La pregunta que nos queda pendiente es: ¿es factible aplicar este "Pensamiento de Diseño" en nuestra vida diaria? Es decir, ¿nos permite nuestra rutina, nuestra economía (particular y global), nuestro "día a día" en nuestros emprendimientos generar un giro de tal magnitud?