“¿Comunicación? No, gracias, no hay dinero. ¿Para qué me sirve? ¿Me hará vender más? Si no sirve para vender más, no me interesa”…
¿Le resulta familiar esta respuesta? Pues son muchos los directivos o empresarios que todavía reaccionan así… parece que el único problema que tienen las empresas es vender. En estos tiempos el principal problema no es sólo vender, sino por ejemplo cobrar. Y sobre todo, ganar. O bien obtener un crédito, lidiar con los proveedores o competir con éxito.
Es preciso comprender que la comunicación no es algo que se superpone a la organización, un lujo ni una moda. Esencialmente, comunicación es estrategia y gestión al mismo tiempo: la estrategia y la gestión de los vínculos.
Una empresa existe básicamente gracias al tejido de relaciones entre ella y sus empleados, sus proveedores, sus distribuidores, sus clientes y consumidores. La más grande y la más pequeña de las empresas responden necesariamente a ese sistema básico de relaciones. ¿Acaso producir, vender y cobrar, conseguir créditos y competir es posible sin comunicar y relacionarse?
El problema es que la economía del pasado no sabía contabilizar más que lo material y lo cuantitativo. Y ha ignorado la importancia de lo intangible y lo cualitativo, es decir, los valores, las aspiraciones, las relaciones y las emociones humanas.
Algunos piensan que esto de la comunicación y de la imagen es cosa de grandes corporaciones multinacionales, sin darse cuenta que todo negocio (algunos más, otros menos) aplican diversas acciones de comunicación. Lo importante es que esto se haga conciente. Muchos no se han dado cuenta de que toda empresa, por pequeña o grande que sea, se funda en cinco pilares que componen su estructura funcional:
1- Se guía por unos fines, unos propósitos y unos objetivos;
2- Implica una mínima organización y administración;
3- Necesita planificar y gestionar con el mayor acierto;
4- Maneja recursos diversos, lo que conlleva tantos riesgos como oportunidades;
5- Es interdependiente del entorno en el cual ella, la empresa, está inserta y actúa.
Pues bien, ninguno de estos pilares es posible sin que exista comunicación, acciones e intercambios entre ella y la gente. Con los de dentro y los de fuera.
Hoy, el empresariado, tiene que estar en nuevos y muy diversos escenarios a la vez y tiene que saber actuar con eficacia en todos ellos. El mundo ha cambiado radicalmente de paradigmas y por ello hace falta también un cambio de mentalidad.
Nota: conceptos extraídos de “Política es Comuniciación” - Joan Costa 2009
lunes, 8 de marzo de 2010
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